PODCAST 176 de tocandoelbalon.com

EL PSICOMENTARIO DEPORTIVO: ¿Triste u orgulloso?



Psic. David Romero Soria.

Esta semana nuestro futbol se destacó por una situación muy particular: el América empezó perdiendo su semifinal en casa ante los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México con un estruendoso marcador de 3-0 y sus seguidores fueron víctimas de los memes en las redes sociales.


La más repetitiva de esas bromas en esta triste semana para los americanistas fue la que hacía referencia a que sus hinchas, después de esa terrible derrota, no asomaban la cara para nada ni se hacían presentes en las redes; pero ¿a qué se debe esta singular conducta en todos los hinchas de cualquier equipo que, cuando pierden un encuentro, se hacen los desaparecidos?

La vergüenza tiene como definición la turbación del ánimo que se produce por una falta cometida o por alguna acción humillante y deshonrosa, ya sea propia o ajena. Este sentimiento tiende a encender el color del rostro, ruborizándolo y dejando en evidencia social a aquel que lo padece.

El funcionamiento de la vergüenza tiene que ver con el miedo a ser avergonzado. Este temor se gesta por la posible vergüenza que siente el aficionado al no haber su equipo cumplido las expectativas sociales y deportivas anteriormente planteadas o mencionadas. La vergüenza está asociada también a la timidez que manifiesta la persona a no quererse mostrar ante la gente, por temor a esa misma evidencia pública.

Se considera también que otra manifestación de la vergüenza está vinculada a la dignidad o la autoestima.

Ya que dentro de las áreas donde más se daña la autoestima, cuando un evento deportivo no nos favorece, es en el aspecto social y la presencia física (por la tristeza que uno manifiesta). Lo social se verá afectado debido a lo ya anteriormente explicado que es tener que salir a la calle después de un descalabro social y la presencia física (lucir triste y apático) se ve deteriorada desde la parte interna, debido a ese estímulo externo que nos ha deprimido y dañado nuestras expectativas. Lógicamente no podemos controlar voluntariamente las causas fisiológicas. Se menciona que tres de los compuestos químicos llamados neurotransmisores que más se ven afectados en el estado de ánimo son la norepinefrina, dopamina y la serotonina.

Habrá que reconocer que aunque al América no le alcanzo para cumplir con su objetivo, la vergüenza desapareció con la actitud de orgullo mostrada en el encuentro de vuelta, la pena ajena ahora es para los Pumas.

Entonces, para que usted querido lector, no se vea afectado en su rendimiento laboral, social, familiar y afectivo, la sugerencia es que no le ponga tanto sentimiento a los encuentros de su equipo, recuerde que, es más importante la salud y la felicidad.

Vida solo hay una... y torneos de futbol, ¡los que usted pida!
EL PSICOMENTARIO DEPORTIVO: ¿Triste u orgulloso? EL PSICOMENTARIO DEPORTIVO: ¿Triste u orgulloso? Reviewed by Arturo Borja on 9:49 Rating: 5
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